Después de un muy largo parón en este espacio, dejo atrás todas las funciones vistas y disfrutas durante los meses de verano para centrarme en “mi nueva temporada”.
Ayer asistí a una fantástica función en el Teatro de la Zarzuela con el programa doble de Don Manuel de Falla “El Amor Brujo” y “La Vida Breve”.
Más de 2 horas de música española muy bien dirigida por Juanjo Mena, director español de gran proyección internacional, demostrando en la velada de ayer el por qué de dicha proyección.
Me sorprendió antes del comienzo de “El Amor Brujo” observar el número reducido de músicos en el foso orquestal. En el programa de mano se aclara que la representación se realiza siguiendo las pautas de su estreno donde se utilizaron a penas 15 músicos para su puesta en escena. Y francamente los músicos de ayer cumplieron su labor extraordinariamente.
El montaje escénico (del ya fallecido director Herbert Wernicke) me pareció sencillo pero eficaz para lo que desarrollan ambas obras.
En El Amor Brujo las dos intérpretes de Candelas estuvieron muy correctas, tanto Natalia Ferrándiz, bailaora, como Esperanza Fernández, cantaora, mostrando ésta un estilo de cante flamenco preciso y desgarrador.
El amor brujo
Gitanería en un acto y dos cuadros de Gregorio Martínez Sierra
Estrenada en el Teatro Lara de Madrid, el 15 de abril de 1915.
En “La Vida Breve” el foso orquestal estaba al completo, y como en la obra anterior Juanjo Mena supo sacarle lo mejor a la Orquesta de la Comunidad de Madrid, estando ésta a un muy alto nivel al igual que el Coro titular del teatro.
El elenco vocal estuvo correcto. Lola Casariego, demostró gran dramatismo y desgarro en los momentos finales de la obra. Vocalmente algo irregular. En conjunto una muy aceptable interpretación en su papel de “Salud”.
Milagros Martín, una vez más mostró las tablas y bien hacer encima del escenario como “abuela de Salud”. Enrique Baquerizo, con una corta intervención también sacó correctamente su papel de gitano humillado como “Tío Sarvaor”.
José Ferrero vocalmente bien como Paco aunque interpretativamente sigue siendo un cantante bastante pasivo.
El resto de intérpretes, con papeles de muy corta intervención, estuvieron muy correctos.
La escena de la boda, quizás con las melodías más conocidas de toda la obra, estuvo muy bien lograda tanto por el cuadro flamenco como por el cuerpo de baile.
El dramático final de esta obra provocó en más de uno la aparición de emociones incontroladas, escuchándose en la sala algún que otro sollozo, entre ellos los míos.
Recomiendo con mucho ahínco esta obra en el Teatro de la Zarzuela, y espero que el lleno, en el resto de las funciones, sea mayor que el que se dió ayer domingo.
La vida breve
Drama lírico en dos actos y cuatro cuadros de Carlos Fernández Shaw
Estrenado en el Casino Municipal de Niza, el 1 de abril de 1913.
Salud: Lola Casariego
La abuela: Milagros Martín
Carmela: Ruth Iniesta
Vendedora primera: Milagros Poblador
Vendedora segunda: Mª Elena García
Vendedora tercera: Julia Arellano
Paco: José Ferrero
El Tío Sarvaor: Enrique Baquerizo
El Cantaor: José Ángel Carmona
Manuel: Josep-Miquel Ramón
Una voz en la fragua: Gustavo Peña
La voz de un vendedor: Ignacio del Castillo
Una voz lejana: Javier Ferrer
Guitarristas: Vicente Coves, José Mª Molero.
www.teatrodelazarzuela.mcu.es
Crítica de la función en: