

Anoche tuve la ocasión de disfrutar con un maravilloso concierto de la soprano Nina Stemme en el Teatro Real de Madrid.
Como siempre tenia referencia de ella por grabaciones pero no por el directo.
Confieso que para mi era uno más de los que completa el ciclo de grandes voces del Real, por lo que no le había prestado demasiada atención. Además estuve a punto de no asistir, cansancio por el trabajo, pereza por lo tarde que sales y al día siguiente otra vez a las seis y media arriba. Casi todo estaba en contra de acercarme a verlo. No sabía ni el programa que se iba a interpretar.
Aquí comenzó lo bueno de la noche. Jesús López Cobos dirigiría la orquesta del Teatro. Y el programa era Strauss y Wagner. Y “madre mía que programa”.
Comenzó la primera parte con la obertura del “Caballero de la Rosa” “Der Rosenkavalier”, y continuó con “Las Cuatro Últimas Canciones” “Vier letzte Lieder”.
La suit del caballero de la rosa me maravilló, me entusiasmó. Disfrute de la interpretación de la orquesta del Real como hacia mucho tiempo que no lo hacia. Y pido perdón por mi pecado, pero creo que es la primera vez que la he escuchado en directo. Por favor.... ¡QUÉ MÚSICA TAN BONITA!, como me arrepiento de no haber asistido en Berlín a la función el pasado mes de marzo. Después apareció la Nina Stemme, recibida con una modesta ovación de aplausos, cosa normal en el Real. Y comenzó R. Strauss.
Las cuatro últimas canciones, están entre mis obras favoritas de la música, la valoro tanto como una Traviata o un Otello, o una Fedora. 
En mi cabeza siempre están presentes las interpretaciones de Montserrat Caballé, Lucia Popp, Waltraud Meier, y siempre espero lo máximo del cantante que se presenta ante mi con este reto.
Cuando comencé a escuchar su voz, las primeras notas, la encontré algo fría, sin proyectar demasiado, incluso algo engolada la voz. Pero no, estaba equivocada. Cada una de las canciones fue a mejor. Al ser una soprano dramatica le dio un carácter a estas canciones que me hicieron apreciarlas de otro modo, con otra perspectiva. Me emocionaron tanto, que no puede evitar en más de una ocasión que las lágrimas me acompañaran en esta velada.
Al término de la esta primera parte el público fue calentándose y la ovación fue bastante mejor que al recibirla.
Y comenzó Wagner, y ...“MADRE MIA COMO ME GUSTA WAGNER”.
Para mi opinión, la segunda parte resultó tan brillante no solo por Nina Stemme, sino porque López Cobos le sacó a la orquesta del Real un buen gusto y brillantez que casi rozó al Wagner que en marzo escuche en Berlín. El “Preludio y encantamiento del Viernes Santo” de Parsifal, simplemente me sorprendió. Es mi opinión.
Al igual que en la primera parte, ella estuvo sublime en su interpretación en este acto III de “El Ocaso de los Dioses” “Götterdämmerung”.
La velada concluyó con una gran ovación (para lo que es Madrid). Y ella nos obsequió con dos bises, uno perteneciente a los "Wesendorf lieder" de Wagner, y la última pieza, otro lied de Strauss, (que no consigo recordar su titulo, lo siento).
Un pequeño detalle, a penas se oyeron toses y no sonó ningún móvil. ¿Vamos aprendiendo?
PARTE I
Richard Strauss:
Suite de Der Rosenkavalier, op. 59
Cuatro últimos lieder. op. 150
Frühling
September
Beim Schafengehen
Im Abendrot
PARTE II
Richard Wagner:
Parsifal: Preludio y encantamiento del Viernes Santo
Götterdämmerung: "Starke Scheite schichet mir dort"

Fue una temporada en la que se destacaron voces masculinas, considerando que los tenores más requeridos actualmente son latinoamericanos, como el peruano Juan Diego Flórez, recientemente aplaudido en Caracas y ahora también en el Met, al interpretar una extraordinaria Sonnambula, de Bellini, junto a otra superestrella, la francesa Natalie Dessay. Fue una de las óperas controversiales por la moderna y teatral puesta en escena de Mary Zimmerman, pero sumamente elogiada por la calidad de sus intérpretes. 
El mexicano Rolando Villazón, quien acaba de cancelar las funciones del Elixir de Amor de Donizetti pautadas en el Met para este mes de abril, es considerado el sucesor de Plácido Domingo, no sólo por el parecido de su timbre, sino por la cantidad y variedad de títulos interpretados. Esto le ha obligado a suspender óperas y conciertos en los últimos dos años, debido a graves problemas en sus cuerdas vocales.
Otro destacado es el argentino José Cura, quien emula a Plácido Domingo en su doble rol de cantante y director musical, y que acaba de alternar en el Met con el franco-italiano Roberto Alagna en el doble papel de Cavalleria y Pagliacci. Por cierto, Alagna se atrevió por primera vez a interpretar el rol de Turridu con una solvente actuación al lado de la soberbia mezzosoprano Waltraud Meier en el papel de Santuzza.
El Met acaba de celebrar sus 125 años con una gala donde participó lo más importante de la lírica mundial. Este teatro tiene alrededor de 4.000 butacas y pertenece al Lincoln Center, donde también se encuentran las salas del Avery Fisher Hall, sede de la Filarmónica; Alice Tully Hall, de la Juilliard School of Music, el Ballet y la Opera de Nueva York, entre otras tantas más.
"Estoy muy emocionado porque ésta será una de mis últimas intervenciones sobre este escenario", indicó el músico hoy durante la presentación del cartel 2009/2010.
Con arias de Massenet, Puccini, Mascagni y canciones de su nuevo álbum "Amore Infinito", el tenor ha presentado su recital acompañado de la Orquesta Filarmónica de Zacatecas (Ofilzac), bajo la batuta de David Giménez (sobrino del tenor José Carreras).
"He tenido muchas sensaciones en esta casa del Covent Garden desde que aparecí allí en 1971, y soy un gran admirador del (director musical) Tony Pappano y sus logros en la Royal Opera", dijo Domingo el miércoles cuando fue anunciada la temporada.
Agregó: “Cuando se habla de seguridad, cuando se habla de corrupción, es un problema que existe y que ojalá se pueda resolver para el bien de todos…Ojalá podamos tener un mundo más tranquilo y que haya muchos lugares donde se puedan dejara las puertas abiertas de la casa”.
El tenor llegó a la ciudad en un avión privado acompañado de su esposa Martha Ornelas, tres de sus nietos y su nuera.
Y la entrega del público ella la correspondió con cuatro maravillosos bises para concluir la velada.El director de orquesta milanés Alberto Zedda impartió ayer en el Palau de les Arts de Valencia su primera lección como responsable del nuevo Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo. 
La prestigiosa profesora de canto Ana Luisa Chova integra también el equipo docente que entre los meses de abril y junio, y de septiembre a diciembre, tiene como objetivo formar en la excelencia a quince cantantes y otros tantos maestros repertoristas de distintas nacionalidades.
No así el director de escena Emilio Sagi, cuyos compromisos profesionales le han apartado finalmente del proyecto, a pesar de estar vinculado a él desde que tan sólo era un esbozo. Al finalizar el curso se seleccionará entre todos ellos a nueve pianistas y nueve cantantes, que tendrán la oportunidad de integrarse profesionalmente en las actividades del teatro valenciano. Según explicó a ABC el pasado mes de noviembre Helga Schmidt, intendente del Palau de les Arts, otro de los grandes objetivos del proyecto es la preparación de jóvenes cantantes para papeles muy concretos y «difíciles de encontrar», como el de Otello.
Otra apuesta de Domingo
El de Valencia es, junto al de Los Ángeles y Washington, el tercer Centro de Perfeccionamiento auspiciado por Plácido Domingo para la promoción de jóvenes talentos de la lírica. En un principio, existió la voluntad de hacer partícipe de esta iniciativa al Teatro Real, aunque el proyecto se vio finalmente frustrado. El tenor es además el impulsor del certamen Operalia, que celebró su edición de 2006 en el palacio valenciano.
La dilatada trayectoria de Alberto Zedda en el campo docente ha sido decisiva para su elección como director del nuevo centro de formación. Como director de la Academia Rossiniana y del festival Rossini de Pésaro, el maestro italiano está considerado por los responsables del Palau como «un punto de referencia en los aspectos formativos del mundo del teatro y la música».
MARTA MOREIRA VALENCIA






Y para este bautismos operístico que mejor que con "La Boheme" de Puccini con un reparto encabezado por Anna Netrebko y Joseph Calleja. A la señora Anna Netrebko ya la he visto interpretar este papel en el año 2006 en mi bautizo del Met. Al señor Joseph Calleja, después del aperitivo de la noche del 15 de marzo, con el aria "Che gelida manina", me apetece mucho.