jueves, 29 de julio de 2010

TRES NOCHES

¡Anoche,… que decir de anoche…!. Tres veladas inolvidables, tres veladas superadas una tras otra. Record de aplausos en el Teatro Real, los cuales, y tras la más de media hora ayer, me imagino que serán muy difícil de superar.

El reparto de la pasada noche fue el mismo que el de la función del pasado domingo (Inva Mula, Ferruccio Furlanetto y Marcello Giordani).
Personalmente creo que la mejor de todas las funciones fue la del día 25 por el global de las interpretaciones, pero el deleite de la pasada noche es indescriptible. Y todo porque el Maestro Domingo ha estado insuperable, no ha cantado de barítono, ha llevado el personaje de Boccanegra a su piel, y se ha vestido con ella como si fue lo único que hubiese cantado en toda su vida.
El último acto es como ver a un Otello algo envejecido. La intensidad dramática que refleja en su actuación está a la altura del mejor actor sobre un escenario, y si a esto sumamos su extraordinaria voz, delicadeza y fraseo irrepetible, todo hace un conjunto que ningún otro artista podrá nunca alcanzar.
Para el público, después de asistir a la función, estar más de media hora de pie, aplaudiendo, gritando bravos y oles e incluso pateando, demostrando lo tremendamente exultante que ha sido lo que acabas de ver, pienso que tiene su merito.


Pero si hablamos de los artistas, que después de darlo todo sobre las tablas, salen a agradecer una y otra vez estas ovaciones, así durante más de 30 veces, recogen las flores que se les lanzan, reciben los más halagantes y extraños piropos, e incluso se emocionan hasta llegar a las lágrimas por el calor y el aprecio que están recibiendo, todo esto tiene que ser tremendo.
Y para acabar bien la noche, una espera eterna para conseguir saludar a nuestro ídolo. Y éste nos recibe a todos, con una muy amable sonrisa. Esto no tiene explicación.
Cuando yo cuento a mis amigos, no aficionados al arte lírico, que hago todo esto por el maestro Domingo no pueden creérselo. Y si encima les digo que me he trasladado a esta o aquella ciudad, mucho menos. Pues ayer en la espera en la entrada a camerinos, coincidí en la cola con una pareja que veía de Murcia y con un chico que igualmente veía de Córdoba expresamente para ver a Plácido, y no hablemos de los que vienen de todo el resto del mundo.

Realmente pienso que asistir y vivir todas estas actuaciones son momentos históricos para nuestras vidas como amantes a la ópera. Y en mi caso, con “mis primeros cuarenta años” vividos, poder decir que he disfrutado de todas y cada unas de las muchas funciones y actuaciones que Don Plácido Domingo ha brindado, me llenan de un sano orgullo y un poder decir “yo estuve allí y yo lo vi cantar este o aquel papel”.


“Mi querido Amigo” ¡cómo te echamos de menos ayer!. Todo el tiempo sentimos, los que te queremos, que estabas con nosotros, y sé que hubieras disfrutado como el que más viendo los pases de torero que el Maestro brindó al público sobre el escenario en los últimos momentos de la recogida de aplausos. “El muchacho ha estado bien estos días” como tu solías decir.

lunes, 26 de julio de 2010

"Incluso el agua fresca es amarga para el hombre que reina".

Dieciséis, veinte, veinticinco, treinta….. record de aplausos en el Teatro Real.
Todos estos minutos me parecen pocos para agradecer al Maestro Domingo toda la emoción y magia que produce allá por donde va o canta.
Si el pasado jueves salí del teatro volando en una nube, ayer domingo, tuvimos una sesión más mágica si es posible.


El hecho que en torno al teatro se congregaran más de 8.000 personas para ver una ópera, con un tremendo calor en toda la Plaza de Oriente, quizás en otros países europeos no tenga mucha relevancia, pero en nuestro país si, ya que el sacar este tipo de espectáculos a todo el público no suele hacerse con mucha frecuencia, aunque a la gente le entusiasme.
Y quizás el entusiasmo viene incrementado porque entre los cantantes que ofrecen este espectáculo está una de las figuras españolas más internacional.


En esta ocasión yo no acompañé a estos 8.000, yo me encontraba en el “paraíso del teatro”.
Todo nervios, el aforo lleno, y las luces del palco real que se encienden; la reina Sofía entra en la sala. “Vaya con este lío no podré ir a saludar a los cantantes, seguro”.
Aumentan mis nervios, Antonio del Moral en el escenario, lo que significan malas noticias, “la señora Gheorghiu está enferma, la sustituye la soprano Inva Mula”. Se producen fuertes aplausos en la sala. “A mi gusta la señora Mula, pero la Gheorghiu es la Gheorghiu….”
Sensación y comentario de la noche: “simplemente, boquiabierta y sin palabras”.
Si la interpretación de Plácido me había gustado y sorprendido la pasada noche del 22, esta noche estaba mejor, si esto era posible. Los pequeños problemas de respiración al comienzo de la función pronto desaparecen y surge el león escénico que es. Quizás pueda parecer exagerado si comparo estas interpretaciones con su mítico Otello, pero su fraseo, su rostro y su intensidad, son irrepetibles. Los matices vocales y faciales en cada escena, desde la dulzura del padre, al odio por los sublevados, y la agonía de la muerte…. ponen los pelos de punta. Gracias a los primeros planos que se proyectan en las pantallas internas del teatro se puede ver cada una de estas expresiones, y ya sea cantando o cuando pasa a un segundo plano, nunca, nunca, deja de estar metido en el papel.
Quiero destacar que el resto del elenco vocal le está más que a la altura. El señor Furlanetto, al cual observé y escuché con mucha más atención que la pasada noche, me encantó. Su voz de bajo creo que llegó a los mejores momentos con los dúos entre él y el Maestro Domingo. Escénicamente lo veo más limitado, pero no vocalmente, pero es por poner alguna pequeña pega.
Marcelo Giordani me volvió a enamorar la pasada noche. En el tercer acto simplemente estuvo magnífico. Destacaría especialmente el trío del final de este tercer acto.
La sustitución de la señora Gheorghiu, como he dicho al principio, no me hizo mucha gracia, ya que soy muy fan de esta soprano, pero como todos sabemos como es, tampoco me sorprendió mucho su ausencia. Y por fortuna, aquí estaba la soprano albenesa Inva Mula para conseguir salvar el pequeño problema de la cancelación.
Reconozco que es más creíble el papel de hija de esta soprano que la interpretada por la soprano rumana, y también que, quizás por todas las funciones que lleva realizadas, y los consabidos ensayos, la soltura en escena y la interpretación en general es superior. Vocalmente me gustó mucho, sus matices expresivos son muy bonitos, al igual que el color de su voz.
Sobre la orquesta y el coro del Real, al igual que el resto de los participantes de la función, estuvieron sublimes.




Al terminar la función y bajar hacia la salida de artista tuve la oportunidad de ver, con mucha gente y un cordón de seguridad por medio, a la reina Sofía que recibió entusiasmada al quinteto protagonista de la noche (Domingo, Furlanetto, Mula, Giordani, y López Cobos).
El saludo desde el balcón y la pequeña intervención de Plácido me la perdí porque seguía esperando, en una larga cola, a que los encargados de camerinos nos indicaran: “lo sentimos pero el señor Domingo no firma hoy”. Pero no, esto no ocurrió en ningún momento, y cerca de las doce y media pasadas, se abrieron las puertas y después de una larga entrevista para tv, y con cara de agotamiento supremo, el Maestro Plácido Domingo nos recibió a cada uno de los que allí estábamos (que por cierto siempre somos los mismos, sea el país que sea), con una sonrisa y una palabra y gesto amable.
En esos momento siempre me siento culpable por ser una de las personas que incrementan su agotamiento, pero no puedo evitar desear acercarme a él y darle mil y una veces las gracias por lo feliz que me hace con su maestría y contarle que le he visto en este o aquel sitio. Anoche por cierto, me firmó un pequeño tesoro que guardo con mucho cariño, el recorte de prensa que el N.Y.Times dedicado a su 40º del MET, donde aparece él besando la frente de la señora Ángela Gheorghiu. Le gustó el recorte, y cogiéndome la mano mientras le contaba que había estado allí viéndolo cantar, me miró a los ojos y me dio las gracias. Ayer Plácido no solo me miró, sino que también me vio.
Su inmensa grandeza y generosidad no tiene igual, siempre trata con el mismo respeto a cualquier persona, sea esta quien sea. En fin que más se puede pedir de un “plácido domingo”.


viernes, 23 de julio de 2010

¿SÓLO 16 MINUTOS?. NO, FUERON MÁS.

Anoche el Teatro Real se volvió a rendir al Maestro Domingo, y no solo a él, sino a todo el elenco de artistas que participó en la función.
Los titulares dicen que fueron 16 minutos de aplausos en el Real, yo estoy segura que fueron más. Y además de esos, los gritos de "Campeones, campeones...." que el "¿frío público del Real?", emocionado, jaleaba y cantaba, puestos desde un primer momento de pie, con los saludos de todos.
Tanta entrega y emoción vividas me han hecho olvidar los dos frustrados Simón Boccanegra de Berlín, y mis anulaciones de muchas óperas durante esta temporada.
Me repito y me repetiré siempre, hasta mis últimos días, como el Maestro Domingo no hay nadie.

La entrega que ha demostrado siempre en cada función que le he visto en directo, sea en ópera en concierto como en representación escénica, es insuperable.
Anoche, esperando la escena de la muerte, y a pesar de saber que él se deja caer al suelo demostrando su agonía, no pude dejar de sobresaltarme cuando llegó este momento. Cayó al suelo desplomándose de inmediato, y en la sala se oyó un "...oh".
Desde el comienzo su voz sonó clara, fuerte. Su fraseo perfecto, y los dúos con todos sus compañeros de reparto, maravillosos.
A la señora Gheorghiu la he visto varias veces en distintos teatros europeos. Y la primera vez fue precisamente en Simón Boccanegra en Londres, mi primer viaje operístico fuera de España.
Todos hemos leído el carácter que tiene y los desplantes que en ocasiones hace, pero se los perdono todos. Su voz sonó clara, brillante, llenaba el escenario con sus agudos arrancando más de un bravo después de varias de sus intervenciones. Su presencia en el escenario es indiscutible, y sencillamente estuvo maravillosa.
Al tenor Marcello Giordani lo descubrí por una grabación de La Boheme en Zurich. Tuve la oportunidad de verlo en la GALA del MET del 125th pero reconozco que esa noche no estuvo demasiado bien, por lo que mi deseo de volver a verlo en directo era muy grande, y no me defraudó para nada. Su interpretación del enamorado y revolucionario Adorno me hizo disfrutar. En los primeros momentos me recordó al Plácido en la versión del MET del Simón Boccanegra. Para mi tiene muy buena voz que sabe utilizar y llenar el escenario, y escénicamente se mueve bastante bien.
El señor Furlaneto estuvo también muy bien, pero confieso que fue en el que menos me fijé, estaba demasiado emocionada mirando a este trío. Pero con él, el poker de ases estuvo completo.
Me gustó mucho que el maestro López Cobos subiera a la orquesta al escenario a recibir los aplausos. Esto mismo hace el maestro Barenboim y los espectadores lo agradecemos.
La orquesta del Real pocas veces me ha defraudado, y esta noche no podía ser una de esta. Creo que le sacó un muy buen sonido verdiano. Como casi siempre el coro y la orquesta del Real estuvieron a la altura del lujo que se consiguió.

El domingo y el próximo miércoles vuelvo al recinto para alimentar otra vez mi espíritu de esta maravillosa música de Verdi. Recomiendo que todos los que se puedan acercar el domingo a ver la función desde la pantalla gigante, que lo haga, seguro que les vale la pena.

Comentarios a esta noche tan especial:


Plácido Domingo cosecha un cuarto de hora de aplausos en su vuelta al Real como Simon Boccanegra


miércoles, 21 de julio de 2010

Plácido Domingo y Angela Gheorghiu mañana en el Teatro Real

El Teatro Real despide su temporada. El «Simon Boccanegra» será la última partitura de Jesús López Cobos en Madrid, la despedida de Antonio Moral como director artístico, y el debut escénico de Angela Gheorghiu, de Ferrucio Furlanetto y Marcello Giordani, y sobre todo, el estreno de un nuevo barítono: Plácido Domingo. «Pero no me llamen barítono. Yo lo canto con la voz que tengo. No pretendo ser barítono», aclara el tenor sobre el papel que ya ha representado en diversas ciudades con un gran éxito.
Del tenor y director, que llega a los tonos más altos con más facilidad que los barítonos de toda la vida, ha destacado la crítica los graves del prólogo y los agudos de después (en la ópera transcurren 25 años).

Domingo será Simon Boccanegra, su rol número 131, los días 22, 25 y 28 de julio. Cantará los mismos días que la rumana Gheorghiu y los sicilianos Furlanetto y Giordani.

Además de la presencia de Domingo tras su enfermedad, lo curioso de esta representación es que está protagonizada por un barítono que tiene de rival a un bajo y no a un tenor. Y qué bajo. Cuando Ferruccio Furlanetto (Jacopo Fiesco) empezó a hablar en la Sala Gayarre del Teatro Real parecía que hubieran resucitado el sonido Sensorround que ponían en «Terremoto» y que hacía temblar las paredes.
Llegaron los cuatro cantantes, posaron y los fotógrafos quisieron solos a Domingo y Gheorghiu. Pero Domingo se negó: «No, estamos todos». Y a partir de ahí todo fueron alabanzas cruzadas. De Plácido a los otros y de los otros al maestro.
«Siempre vengo con gran alegría, sabiendo que el público más cercano es al que quiero darle más gusto».
De las cosas de Gheorghiu como diva y su espantada de Madrid por una «Traviata» ni mu en la rueda de prensa.
Las primeras preguntas fueron para Plácido, porque luego Plácido decidió preguntar él y porque ambos se marcharon para entrevistas con las televisiones.
Angela no iba vestida de diva. Llevaba un vestido de algodón con abundante pecho en balconet, sandalias bajas y pelo suelto, enmarañado y negrísimo que contrastaba con la barba blanca de Plácido. Habló en italiano, pero entendió perfectamente lo que Domingo le preguntó en español. Le planteó una cuestión sobre las relaciones paterno filiales en las óperas de Verdi y especialmente en «Simon Boccanegra», y ella contestó que era la tercera vez que cantaba el rol de Amelia y que nunca había imaginado tener un padre tan guapo como Plácido.
Fuente: www.abc.es

lunes, 19 de julio de 2010

UNA OVACIÓN DE 15 MINUTOS....

Con 15 minutos de sonada ovación, el público del Royal Albert Hall londinense celebró la interpretación de Plácido Domingo como Simon Boccanegra, de la ópera de Giussepe Verdi.
Una sencilla puesta en escena -cambios de luz- dejo brillar a un Plácido Domingo al que, durante las tres horas de espectáculo, no le flaquearon las fuerzas ni la voz. Una voz que, según la crítica, consigue llegar a los tonos más altos con más facilidad que los barítonos naturales.

El infatigable cantante, volvió a dar muestra de la versatilidad de su imponente y noble voz al saber ajustarse con maestría a los tonos más graves que requería el prólogo y luego a los más agudos de los tres actos.
Con esta diferencia tonal, Verdi quiso acentuar el lapso de 25 años que separa el prólogo del resto de la obra.
La representación, dirigida por un apasionado Antonio Pappano y enmarcada en el Festival de los Proms de la BBC, se basa en la segunda versión que Verdi creó en 1881 de su Simon Boccanega, obra que cuenta una complicada historia de amor, traiciones y luchas políticas en la Génova del siglo XIV.
Domingo estuvo acompañado en el papel de su hija de la soprano rusa Marina Poplavskay -la más aplaudida después del español-; por el tenor maltés Joseph Calleja, que interpretó al eterno enamorado de ésta; y por el veterano bajo italiano Ferruccio Furlanetto, quien dio vida al dux derrocado tras la rebelión de los plebeyos y abuelo de la hija de Boccanegra.
Lo novedoso de esta ópera, que no gozó de buena acogida cuando se estrenó por primera vez en Venecia en 1857 -ni tampoco su segunda versión que se llevó a escena en Milán en 1881- es que el protagonista es un barítono (Plácido Domingo) que tiene como rival musical a un bajo (Ferruccio Furlanetto), y no a un tenor.
Domingo dejó claro en su momento que escogió el papel porque le encantaba este personaje que "tiene algo de Ottelo, de Macbeth y de Don Carlos".
Aunque se trata de su primer papel de barítono en una ópera clásica, Domingo ya había cantando con este tono en muchas zarzuelas españolas.
Fuente: EFE

Aplausos de las funciones en el ROH en junio:

jueves, 15 de julio de 2010

UNA LEYENDA EN LA MÚSICA

La cadena de noticias "Euronews" ha entrevistado al tenor Plácido Domingo durante su estancia en Londres donde se encuentra realizando las últimas funciones del Simon Boccanegra londinense. La próxima semana debutará en Madrid este papel de barítono que ha paseado por todo el mundo durante esta temporada.
En la entrevista repasa momento de tu vida y su carrera como cantante, y habla de sus planes de futuro y de sus deseos.


Plácido Domingo no puede vivir fuera del escenario.
El gran tenor español no es un extraño en la Royal Ópera House de Londres. Ha cantando en este prestigioso lugar en muchas ocasiones y está considerado como una de las voces más versátiles de todo el mundo.
Hemos entrevistado a la leyenda en la capital británica, y hemos conocido los detalles de una vida apasionante.
El tenor de 69 años ha decidido cambiar de registro y se ha transformado en barítono para interpretar al Duque de Genova, Simon Boccanegra, en la ópera del mismo nombre.
Plácido Domingo nos cuenta sus impresiones: “Toda su vida tuvo un entusiasmo juvenil, fue el héroe, el amante, el artista y al final Boccanegra se convirtió en un gobernante muy maduro.”
Tras más de medio siglo en el escenario, Plácido Domingo ha vivido experiencias inolvidables. Algunas las recuerda como si hubieran pasado ayer.
En su primera época, actuó como un joven amante que tenía que bajar al escenario mediante una cuerda.
“Estaba allí arriba y calculé mal en el momento de coger la cuerda. Pensé que podría aguantar colgado de la barra de metal. Aunque tenía fuerza para mantenemer, no estaba acostumbrado a estar así colgado; en lugar de hacer una elegante aparición como amante deslizándome por la cuerda, tuve que gritar: “¡¡¡Bajadme de aquí!!!”
Ahora disfruta instruyendo a las nuevas generaciones, transmitiéndoles sus experiencias y conocimientos.
Para eso creó Operalia en 1993, un concurso en el que dirige a los candidatos durante las diferentes pruebas.
“Es fantástico ver cuánto talento hay y todo lo que se puede hacer para ayudarles, para guiarles, para hacer que piensen de una forma positiva y para trasladarles lo que yo aprendí de otras generaciones.”
Sus últimas experiencias le han convertido en una persona más reflexiva. El año no pudo comenzar peor. Le diagnosticaron un cáncer que ya ha superado y que le hizo valorar aún más a su familia, especialmente a sus nietos.
“Quiero verles crecer, quiero ayudarles si alguno quiere dedicarse a cantar, para lo que ya les he dado algunas indicaciones. Es maravilloso estar sano para disfrutar de tus nietos. Es lo más importante”
La familia es importante, pero Plácido Domingo no puede esperar para volver a las tablas. Sigue cantando, y dirigiendo, y también trabajando como gerente de ópera en Los Ángeles y Washington. La palabra “retirada” no entra en su vocabulario.
“No tengo ninguna prisa por retirarme. Es un trabajo que verdaderamente te recompensa y, como he dicho siempre, es un privilegio regalar paz a la gente, darles algo que toque su alma…¿Por qué debería dejarlo?”
“Es pasión. Todo lo se hace en la vida, hay que hacerlo con pasión.”

Fuente:
http://es.euronews.net/2010/07/13/placido-domingo-una-leyenda-de-la-opera
http://es.euronews.net/2010/07/14/bonus-placido-domingo

(Durante esta noticia, se escuchan estractos de la ópera de Giuseppe Verdi “Simon Boccanegra” y de “Sansón y Dalila” de Camille Saint-Saëns).

miércoles, 14 de julio de 2010

Presentación de Simon, despedida de dos directores....

“El tiempo confirmará lo burros que son", decía Verdi de la reacción del público a su "Simon Boccanegra", título que echa el telón en el Real por esta temporada.
Plácido Domingo, quien debuta en Madrid como barítono, acompañado por Angela Gheorgiu, Ferrucio Furlanetto y Marcello Giordani, sólo cantará los días 22, 25 y 28, y las otras cinco representaciones, incluida la del estreno del próximo jueves, tendrá un reparto liderado por el georgiano George Gagnidze al lado de Inva Mula.

El Real concluye, además de su temporada "una etapa", la que ha tenido como directores a Jesús López Cobos, en lo musical, y a Antonio Moral en lo artístico.
"Estoy orgulloso y he estado muy a gusto con López Cobos", ha señalado Moral, que concluye su contrato a finales de este mes, al igual que el maestro.
López Cobos, en el Teatro desde 2003, ha querido destacar también que ha trabajado "muy a gusto" con Moral y ha deseado, recordando la última frase de "Simon Boccanegra", "pace per lui", es decir, "el Real, descanse en paz".

Tras esas referencias a sus contratos con el Teatro, del que se ocupará desde la próxima temporada Gerard Mortier, Moral ha indicado que el "estupendo" George Gagnidze será Simon Boccanegra en el primer reparto en sustitución de Carlos Álvarez.
La sustitución de Álvarez no era "una papeleta fácil" pero, ha dicho Moral, el georgiano "será una gran sorpresa" en su debut en ese rol.
Además debutan en el Real Ferrucio Furlanetto, "uno de los grandes bajos actuales"; el tenor Fabio Sartori; la soprano Inva Mula y Angela Gheorgiu, que canta su primera ópera en ese teatro.
Plácido Domingo enfrentará su debut como barítono en España tras haberlo hecho en Berlín, Nueva York y Milán, con un gran éxito.
"Es un hombre increíble. Imaginaos que no le hubieran operado. Es una suerte poder despedirnos con un hombre tan extraordinario. Se puede ver cómo ha ido haciendo suyo el personaje", ha dicho Moral.
El reparto de Domingo, "de versión discográfica", es "muy distinto" al otro, pero "ninguno desmerece", ha subrayado.
López Cobos ha asegurado que cuando dirigió esta obra hace 38 años en Berlín cayó "rendido a sus pies" y ha explicado que durante mucho tiempo fue una "desconocida" porque la intriga es "muy complicada"; sólo hay un aria, y es una obra que Verdi estrenó de joven y rehizo en su madurez.
Lo peculiar de esta obra, ha dicho, es la presencia del mar, "con mucho ritmo de barcarola" y con la orquesta dibujando "perfectamente" los caracteres de los personajes, sobre todo el de Simon.
Una novedad de este montaje es que del Monaco ha descargado la escenografía de 2002 de "oscuridad telúrica", de claustrofobia, es decir, ha pintado de blanco el negro del "mausoleo" marmóreo que es la caja escénica.
Fuente: EFE.

lunes, 12 de julio de 2010

CAMPEONES DEL MUNDO

¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii........................................ SOMOS CAMPEONES!.
¡Siiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.
¡CAMPEONES, BIEN, BIEN, BIEN..........!

¡CAMPEONES DEL MUNDO Y CON GOL DE INIESTA!.


GRACIAS SELECCIÓN.

viernes, 9 de julio de 2010

HACER HISTORIA

La selección española de fútbol ya ha hecho historia, pero el próximo domingo se puede lograr el sueño que durante generación tras generación de españoles, imaginó que alguna vez sería posible llegar a una final de unos mundiales.

Te guste o no te guste este deporte, cuando la selección de tu país logra unos resultados como estos y hace cambiar el ánimo perdido de todo un país, solo se me ocurre una palabra para ellos: "GRACIAS".

Un "GRACIAS" por hacernos pensar en otra cosa que no sea la crisis económica y el problema del paro. Un "GRACIAS" por cambiar la cara de la gente y poner una sonrisa y un "VAMOSSS" en la boca de todos. Y un enorme "GRACIAS" por unir a un país, y olvidar diferencias de colores y equipos, en torno a un espíritu. La "ROJA" somos todos (o casi todos), y eso está bien.
Se gane o se pierda el domingo, los deberes están hechos y solo tenemos que disfrutar y seguir sintiendo siempre "el espíritu de la roja", "la fuerza de un grupo".

miércoles, 7 de julio de 2010

CIENTO CINCUENTA AÑOS


Desde hace unos días llevo como compañero de viaje matutino uno de los últimos libros que he adquirido "Alma Mahler Gropius" de Almudena de Maeztu.
Sin entrar en juicios valorativos, el libro me está encantando, sobre todo por volver a leer otra nueva biografía de esta increíble mujer y de la extraordinaria vida cultural que la rodeo.
Y casualidades, esta mañana me despierto oyendo una de las canciones del gran genio austriaco que fue el Maestro Gustav Mahler ya que hoy se celebra el 150 aniversario de su nacimiento.
Aquí dejo una nuestra extraída del libro de Almudena de Maeztu sobre este maravilloso compositor y director:
…… “La Hofoper estaba patas arriba. Mahler tenía poderes que rayaban lo absoluto y los asumía de forma dictatorial. Desde que había conseguido el puesto no paraba de introducir cambios. Había prohibido la entrada a la sala una vez comenzada la función; “Después de todo, el teatro debería ser un placer”, exclamaría el mismísimo emperador. Había obligado a bajar las luces al subir el telón e impedido los aplausos entre los movimientos de las obras. “¡Queréis honrar a un artista con vuestros gritos- exclamo a un público enfervorizado que rompió a vitorear a un divo- y lo que hacéis es destrozar una obra de arte!” Había desbaratado la claque pagada por los cantantes, reavivado el repertorio, impuesto a los divos la asistencia a los ensayos, creado una compañía propia donde no había lugar para protagonismos, .….. , sometido a la orquesta y a los cantantes a ensayos agotadores, sustituido a los interpretes de más edad por otros más jóvenes, corregido una y mil veces particellas y modernizado la infraestructura del teatro. Bajo el mandato de Gustav Mahler la Ópera de Viena estaba conociendo la etapa más fructífera de toda su historia.”
Más sobre Mahler: http://es.wikipedia.org/wiki/Gustav_Mahler

jueves, 1 de julio de 2010

SIMON BOCCANEGRA SALDRÁ A LA CALLE EN MADRID

Según noticias publicadas en la página web del Teatro Real, el próximo día 25 de Julio se instalará una pantalla gigante para que todo el público pueda disfrutar de esta función desde los jardines del Palacio de Oriente.

Noticia publicada:
"El Teatro Real terminará el 29 de julio su temporada lírica 2009-2010 con la conocida "Simon Boccanegra" de Giuseppe Verdi. Cuatro días antes, el 25, y gracias al patrocinio de Ibercaja, el público que lo desee podrá seguir la representación en directo desde la Plaza de Oriente, en una pantalla gigante de casi 45 metros cuadrados. La iniciativa, que se lleva desarrollando desde 2001, es una de las actividades del Teatro que más expectación crea y que más gente sigue. En esta ocasión el Ayuntamiento de Madrid instalará unas 1.300 sillas frente a la fachada principal del coliseo desde donde el público podrá ver cómodamente la función que se desarrolle en la sala. Al termino de la representación se espera que los protagonistas, los aplaudidos Plácido Domingo y Angela Gheorghiu , salgan a la terraza del Teatro para saludar al público asistente."
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