viernes, 20 de agosto de 2010

Anna y Erwin

Desde hace cinco años Anna Netrebko y Edwin Schrott comparten su vida. “No necesitamos papeles”, explican en la primera entrevista conjunta a una revista austriaca desmintiendo que estén casados.

La cantante de ópera Anna Netrebko, y su compañero y colega, Erwin Schrott tienen un problema con su relación de larga distancia, "Sufrimos mucho por estar tan a menudo separados, hablamos mucho durante horas y horas".

El hijo de ambos, Tiago, de casi dos años, suelen viajar con ella. “Por nuestro trabajo intentamos que cuando uno está actuando, el otro esté con Tiago, para evitar la falta del padre o la madre”. El barítono uruguayo agregó: "Pero estamos trabajando para coordinar nuestros compromisos futuros. Así que planeamos un concierto conjunto en Rusia”, país natal de Anna Netrebko.
Cuando las dos estrellas se conocieron hace siete años en la Opera House en Londres, “fue difícil”, según comenta Schrott, "en aquel momento sentimos los dos un mismo amor, o por lo menos una atracción mutua, pero por nuestras circunstancias personales, no fue posible". Dos años después seguimos adelante", dijo Netrebko, "un latino y una mujer rusa, nuestro amor se caracteriza por una gran pasión. Erwin es muy apasionado en sus saludos y en los detalles, nosotros los rusos venimos de otra cultura, y no estamos acostumbrados a esto”.
Lleva un anillo, pero no están casados.
Netrebko dijo: "Todavía no estamos casados, los periódicos han publicado que si, pero no es cierto. Es demasiado complicado por todos los papeles que necesitan ser traducidos y autentificados. Cuesta mucho tiempo, y este no lo tenemos”.
Erwin agregó: "Para nosotros y nuestra vida somos marido y mujer. Estamos casados, tenemos un hijo, somos una familia”.
Pronto se mudaran a su casa en Viena, que ha sido reformado, según comentó Anna Netrebko, pero cuando Tiago tenga que ir a la escuela, ellos tendrán que decidir donde se instalarán para desarrollar su vida, “Me gusta tanto Viena como New York”.
Fuente: “Bunte”.

jueves, 12 de agosto de 2010

Anna Netrebko conquista al público de Salzburgo.

La actuación de Anna Netrebko dando vida a la enamorada infeliz en la ópera "Romeo y Julieta" fue celebrado como el regreso de una superestrella al festival austriaco de de Salzburgo.
La soprano tendría que haber cantado en dicho festival, con este mismo papel, hace dos años, pero canceló su actuación por su embarazo. Ahora reparte las presentaciones en la ciudad austriaca con quien entonces la sustituyó Nino Machaidze.

Anna Netrebko estuvo espectacular. Su actuación fue sencillamente para rendirse a sus pies. La puesta en escena, más al estilo de Hollywood, de Bartlett Sher, no es nada especial, pero cuando Anna Netrebko y Piotr Beczala están sobre el escenario, lo embriagan todo.
Netrebko compone con su voz un poco oscura, perfecta y juguetona ese emocionante retrato de la joven enamorada. Piotr Beczala es su Romeo, a quien tal vez se le notó el nerviosismo en la primera escena aunque pronto dejó paso a la suavidad y movilidad de una voz rica en coloratura. Su voz precisa le garantizan unos agudos seguros, formados de forma perfecta y brillantes.

Hasta los papeles más pequeños cuentan con intérpretes de nivel, desarrollando así una convincente actuación coral de las familias enfrentadas.
La Orquesta Mozarteum de Salzburgo, bajo la batuta de Yannick- Nézet-Séguin acompañó armónicamente con una opulencia dosificada y sin dejar atrás los impulsos que pujaban por avanzar a través de esta muerte por amor y el evento social que constituye una actuación de Netrebko.
Cada vez que la cantante rusa acude a Salzburgo, todos los periodistas de la sección de sociedad acuden a la ópera. No hay que olvidar que su carrera internacional comenzó realmente en Salzburgo, cuando bajo la batuta de Nikolaus Harnoncourt interpretó a Donna Anna en la ópera de Mozart "Don Giovanni" en el año 2002.
Su debut en el festival fue cuatro años antes, cuando apareció como una de las muchachas flor en el "Parsifal" que dirigió Valery Gergiev.
En 2005 deslumbró en Salzburgo con «La Traviata». Y ahora las cámaras captan hasta cuando Netrebko se dirige a la sala de conciertos para las pruebas, acompañada de su marido, Erwin Schrott y su hijo de dos años, Tiago.

Fuente: www.internacional.eluniversal.com

miércoles, 11 de agosto de 2010

Erwin Schrott brilla en Salzburgo.


Hay tanto para disfrutar en la producción del "Don Giovanni" de Mozart estrenada el lunes en el festival de Salzburgo que resulta difícil saber por dónde empezar.
¿La puesta en escena y la dirección? Valerosamente exitosas. ¿Las voces? Brillantes. Y la orquesta, un sueño.
Con esta ópera que ya tiene dos siglos, numerosas versiones han fallado porque fueron demasiado convencionales (es decir, aburridas), o han pretendido ser vanguardistas de manera tan desesperada que desintegraron la historia original: un disoluto encuentra su merecido, muerte y condena, luego de una vida de depravación y asesinato. Tuvimos todo eso en la versión del lunes, pero presentado a través del refrescante prisma del director Claus Guth, y el resultado fue como si un papel atrapamoscas hubiera sido removido, limpiando toda la morralla y permitiendo que el material apareciera con su brillo original.
El Giovanni de Guth se desarrolla en un bosque, un diorama siempre cambiante montado sobre un escenario giratorio, con algunos objetos agregado o quitados de la vista del público.

Algunos de los objetos inusuales vistos en el escenario: un enorme auto conducido a través del bosque que sirve como lugar de encuentro para Giovanni y uno de sus amoríos; una parada de ómnibus rural con la misma función, y una variedad de paisajes boscosos que resultan tan convincentes como un auténtico exterior.
Felicitaciones para Guth, también, por conseguir que el Don y su sirviente Leporello luzcan como personajes tan creíbles como si hubieran sido encontrados en un callejón cercano. El noble español y su sirviente de la clásica ópera se han vuelto aquí dos tipos "a la moda", que beben cerveza, consumen drogas y lucen muy `cool`.

Extrañamente, logran encajar en el libreto, lo que prueba la universalidad del texto de Lorenzo Da Ponte.
Christopher Maltzmann es un fabuloso Don Giovanni, tanto en voz como en expresión dramática, superado apenas por Erwin Schrott como el sirviente Leporello: el bajo y el barítono son lo que Mozart y De Ponte hubieran querido.

Una rica variedad de voces femeninas pueblan el escenario como objetos del deseo del protagonista, añadiendo delicias musicales. El maduro timbre de Dorothea Roeschmann como Doña Elvira: el fresco sonido de Aleksandra Kurzak como Doña Ana; el burbujeante entusiasmo de Anna Prohaska como Zerlina, la sirviente campesina.
Están igualmente bien: Dimitry Ivaschenko como el padre de Doña Ana, y Adam Plachetka como Masetto, el marido de Zerlina. Joel Prieto como Don Ottavio reemplazó a un enfermo Joseph Kaiser con admirable constancia y una creciente confianza vocal. Y, por último, Yannick Nezet-Seguin condujo un conjunto superior que saltó sin esfuerzo desde el trabajo de apoyo a los solistas en el escenario hasta el conmovedor solo de arpa que anuncia el comienzo de una de las labores más finas de uno de los cantantes.
A propósito de grandes momentos, quizás el más grande de todos: la escena de la muerte.
El lunes, Giovanni encontró su destino en el bosque. Dónde más. El clima se vuelve siniestro incluso antes de que el padre de Doña Ana, asesinado por él, regresa de entre los muertos para cavar la tumba de su asesino. Entonces, durante varios minutos, oímos el grito de muerte de un condenado que elige la tumba en lugar de la redención. Y la nieve continúa cayendo.
Pese a los mejores esfuerzos de Mozart, esta escena resulta a menudo tonta porque los directores exageran para hacerla siniestra. Esta vez no. Inquietante.
Fuente: GEORGE JAHN. www.elpais.es

Canciones de Gustav Mahler

Fantástica grabación de las canciones de Gustav Mahler por la Orquesta Sinfónica de San Francisco con la dirección de Michael Tilso Thomas con las voces de Susan Graham y Thomas Hampson.

"Recording Mahler's Songs with Orchestra"

lunes, 9 de agosto de 2010

PLACIDO CUMPLE Y CANTA EN DURANGO

Plácido Domingo apareció para cantar a unas diez mil personas, quienes abarrotaron el centro "La Velaria" de Durango.
Quedó así aclarada la posibilidad de la cancelación del concierto debido al clima de inseguridad.
"No lo pensé dos veces", dijo el tenor tras su actuación. Nada, ni la guerra, en su momento, lo ha detenido para ir a los lugares en los que se ha comprometido para cantar. "Como lo hice cuando fui a Argentina, en plena Guerra de las Malvinas. Estaba en Londres y le dije a la primera ministra Margaret Thatcher: "Voy a Buenos Aires porque tengo un contrato".
"Mi fuerte no es la política -agregó- pero sé lo difícil que es para todos los gobernantes poder actuar en una situación tan difícil. Como todo mundo, espero que los problemas que está viviendo México tuvieran un final. Como artista y cantante mi obligación es ir a donde yo haya aceptado un contrato".
Dijo ser ajeno a cualquier tipo de propaganda política de la que haya sido objeto su imagen y la promoción del concierto en Durango: "Yo no pensé, en absoluto, en que había elecciones. A mí me invitaron a venir, pero nunca supe que hubiera un problema en ese sentido".
El concierto en La Velaria tuvo algunos sobresaltos. A los 20 minutos, el concierto se suspendió 17 minutos por la lluvia. Hubo también algunos fallos técnicos que provocaron una mala sonorización de la orquesta y el desmantelamiento de las dos pantallas laterales, una de las cuales fue derrumbada por el viento.
La tensión por el fuerte dispositivo de seguridad fue disminuyendo al calor de la voz del tenor, quien interpretó temas de zarzuela, canciones románticas y mexicanas.

Con la soprano argentina Virginia Tola y la Orquesta Sinfónica de la Universidad Juárez de Durango, dirigida por Eugene Kohn, el tenor celebró su reencuentro con esta ciudad, donde interpretó por primera vez a "Pinkerton", de la ópera "Madame Butterfly", en 1962.
El tenor interpretó canciones como "Júrame", "Bésame mucho", "Ya mis horas felices" y luego, vestido de charro, "Ella", "El Rey" y "Paloma Negra", de José Alfredo Jiménez.
Adelantó que está ensayando la ópera "Il Postino", del compositor mexicano Daniel Catán, que estrenará el 23 de septiembre en Los Ángeles. También informó que viajará a Italia para participar en la producción de un montaje de "Rigoletto", que será transmitida en vivo a varias naciones.
Fuente: www.rotativo.com.mx

martes, 3 de agosto de 2010

Orquesta West-Eastern Divan en Madrid

En el Nuevo Teatro Infanta Leonor de Jaén se inicia hoy la gira de la Orquesta West-Eastern Divan, dirigida por el maestro Daniel Barenboim.

Mañana actuará en la emblemática Mezquita-Catedral de Córdoba. Y tras pasar por la Plaza Mayor de Madrid el próximo jueves 5 de agosto, la formación visitará la República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Colombia y Argentina para conmemorar el Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas Iberoamericanas.
La Orquesta ha asumido este año la interpretación del ciclo completo de las nueve sinfonías de Beethoven.
Este repertorio se ha preparado a lo largo del último mes en Sevilla donde se celebró el taller de la Orquesta West-Eastern Divan.

La West-Eastern Divan -compuesta por músicos árabes, israelíes y españoles- fue concebida en 1999 por dos artistas e intelectuales: el argentino Daniel Barenboim, y el palestino Edward Said. Ambos decidieron crear un taller para jóvenes músicos de Israel y otros países de Oriente Medio con el propósito de combinar el estudio y el desarrollo musical, con un foro de encuentro para el conocimiento y la comprensión entre culturas que han sido tradicionalmente rivales. En este taller, los participantes mejoran su nivel musical mientras conviven con jóvenes de países que pueden estar en situaciones de conflicto con el suyo propio.
Sus primeras ediciones transcurrieron entre Weimar y Chicago hasta que, en 2002, se estableció definitivamente en Sevilla gracias al apoyo institucional y financiero de la Junta de Andalucía.
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